La vendimia y el vino

la vendimia

La uva, es una fruta que puede pasar, de la vid a la mesa o de la vid al vaso. Para pasar de la vid al vaso es necesario la elaboración del vino, proceso que conlleva a su vez, varios procesos. En primer lugar y requisito imprescindible, tiene lugar la vendimia. La vendimia es el período de tiempo que transcurre mientras se recolecta la uva. Para ello es necesario la mano de obra que aportan los temporeros o braceros, gente que llegada la época de la vendimia ve en esta actividad la posibilidad de conseguir unos ingresos extra. Armados con tijeras de podar van cortando los racimos y provistos de capachos o canastos los llenan hasta arriba. Estos son volcados en camiones o tractores, dispuestos en el terreno. Una vez cargados, transportan toda la uva hasta las cooperativas vinícolas o bodegas particulares. En estas instalaciones comienza la elaboración y producción del vino.

El pisado de la uva

El proceso que conlleva la elaboración del vino una vez depositado en la bodega o el lagar, pasa por diferentes momentos, comenzando por la descarga. Una vez depositada la uva en cintas transportadoras, previamente analizada y seleccionada, estas cintas la llevarán hacia la máquina de aplastado o triturado. En sus orígenes este proceso era dominado como “el pisado de la uva”, ya que se hacía en cubas (lagar) y con los pies descalzos de los encargados o trabajadores de la bodega.

Del pisado a la estrujadora

La estrujadora es la máquina encargada de aplastar y reventar las uvas, haciendo posible la aparición del mosto, teniendo el debido cuidado de no mezclarlo con el resto del racimo, es decir las pepitas, pieles o los troncos del mismo racimo, purificando de esta manera el líquido obtenido. Una vez separado el mosto, la masa resultante que queda del racimo, se llevará a unas prensas concretas, donde permanecerán un período de tiempo determinado, en estado de fermentación, tomando la precaución de que no entre aire y provoque que fermente antes de lo debido.